¿Qué necesita realmente un hombre? - ¡Ay ojón!
LO MÁS VISTO

TERNURITA

¿Qué necesita realmente un hombre?

POR: El Mich @soyelmich_ jueves 21 de mayo del 2015



En un ámbito meramente emocional pocas veces se puede hablar de la “sensibilidad” de los varones, de sus deseos, frustraciones y demás carencias personales.

¿Por qué? Porque existe el diabólico cliché de que son las mujeres quienes sólo pueden liberar este tipo de expresiones, sino, el chico que lo hace se le tacha de inmediato como “débil” y en el más lamentables casos como “marica”, lo cual es un absurdo total de la sociedad.

Y es entonces que se le dan escasas oportunidades al hombre de poder decir lo que le acongoja, porque generalmente se le ve como un ser sumamente básico. ¿Cuántas veces no ha escuchado usted la frase: “es que todos son iguales”?

Al igual que las féminas, el macho también llora, entristece, se deprime, sufre depresiones, tiene ganas de que lo abrace, lo besen, lo apapachen, la diferencia radica, tal vez, en que no lo libera de la misma manera que ellas.

Es por eso que hoy replicamos para ustedes un conmovedor e impactante texto de Jess Brown, titulado “Si las mujeres entendieran”, en fina alabanza al lado “sentimental” de los chicos que muy pocas veces puede compartir hacia los demás.




Si las mujeres entendieran

Si las mujeres entendieran… que los hombres también tienen miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos.

Que hay emoción en el ruido de un motor o en el grito de un gol.

Que valoran mucho más el exceso de sonrisas que tres kilos menos.

Lo abrumador de ser el sostén económico de una familia.

Lo que es tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora.

Lo molestas que son las comparaciones con “el marido/novio de”.

La necesidad que tienen de un abrazo que no siempre saben pedir.

Lo difícil que es comprender lo que nunca les han enseñado.

Las lágrimas que no se animan a llorar.

El poder que tenemos sobre ellos.

Que ellos también pasan noches sin dormir.

Que necesitan silencio como nosotras charla.

Que no andan por la vida pensando en cómo lastimarnos.

Que son más débiles de lo que su altura y músculos dirían.

Que sacar lo mejor o peor de ellos está en nuestras manos.

Que piensan y razonan diferente.

Que sienten muy parecido.

Que demuestran sentimientos como pueden o como aprendieron.

Si las mujeres entendiésemos todo esto, si lográsemos mirar más allá de algunos olvidos, si nos diéramos cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudiésemos sentir que para ellos la mejor demostración de amor es habernos elegido, si las mujeres bajáramos un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, si pudiéramos incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía y si los dejáramos hacer sin tanto mandato ni expectativa, comprenderíamos que somos lo que le da sentido a sus vidas.

Como mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas.

Al final del día, donde se acaban las bromas, donde no hay público ni formas, donde solo queda un hombre y sus latidos, ahí estamos nosotras... con el que cada una eligió.

Jess Browne
COMENTARIOS

Cia. Editora de la Laguna, S.A. de C.V.5
Av. Matamoros 1056 Pte. Col. Centro, Torreón Coah. México, C.P. 27000