Verónica, una sobrevalorada cinta de terror en Netflix

Con pocas semanas siendo exhibida en la plataforma de Netflix, la película de Verónica ha causado revuelo en notas de prensa y medios de entretenimiento. En esta ocasión, me di la tarea de no sólo cubrir una nota sobre el caso en que fue basado el guión, también ver la película y decir lo bueno, lo malo y lo feo.

El director Paco Plaza, reconocido en el ámbito del terror español, por su trayectoria con la popular historia de [REC], volvió a sorprender a los fanáticos del cine de terror, cuando dirigió el título de Verónica.

Dicha historia, está basada en el popular caso del expediente Vallecas, un aterrador informe policíaco sobre experiencias paranormales en un departamento madrileño.

Siendo una historia de terror que impactó a la nación española durante los años de 1991 y 1992, fue obvio que la cinta terminó siendo un boom en su tierra natal.

Sandra Escacena, es la actriz quien dio vida al personaje de Verónica (muchas identidades fueron modificadas de la historia original), es quien más cautiva al espectador por su belleza.



La historia inicia presentándonos la premisa básica, Verónica es una adolescente, fanática de Héroes del silencio, femenina pero ruda y actúa como una segunda madre para sus hermanos menores (una Katniss Everdeen española).

Verónica es como la nana y chacha de su madre, quien la historia nos relata de manera implícita, que ha enviudado (o sea, se murió su esposo, el papá de Verónica y los niños).

Nuestra chica protagonista, decide querer contactarlo, a través de medios poco convencionales.

Para añadir más misticismo a la historia, Paco Plaza exhibe como el día en que Verónica usó el tablero junto con su amiga Rosa, el mismo en que ocurrió el eclipse de Sol.

Algo más por añadir, fue que Verónica sí tenía coraje, para hacer tremenda sesión espiritista en el sótano de una escuela católica y llena de monjas.

Pero, para que la historia avance, pues todo debió salir mal. Las cosas comienzan a andar mal, todo se sale de control, se rompe el vaso de vidrio que utilizaban como puntero, y entre muchos gritos de chicas en la flor de su juventud, pues Verónica se desmaya.

Una vez que termina la introducción y conflicto de la historia, la cinta maneja un buen ritmo, pero que puede tornarse un poco repetitivo.



Pasan cosas que ‘frikean’ a Verónica, pesadillas que terminan con moretones, una figura negra vagando por el departamento, y un sin fin de cosas que conforme avanza la película, se vuelven más violentas.

Algunas secuencias de las pesadillas que sufre Verónica están muy bien ejecutadas (principalmente cuando la devoran sus hermanos), pero otras no, más que nada por la post-producción (es demasiado obvio el CGI de la criatura oscura).

Verónica trata de hacerle entender a su madre qué pasa, y porque están tan acelerados y miedosos todos, pero a Ana solo parece importarle seguir trabajando de mesera en la Morelos.



Ya en la predestinación que será, el último día con vida de Verónica (porque desde el principio sabes que morirá, no miento, aparece en la película esto) sucede todo un combate contra esta figura negra que atormenta a la familia, y el desenlace es fatal, con una noche lluviosa y dramática, y toda una referencia a lo que fue la película de El Conjuro 2.


Lo bueno de Verónica: Sandra y Ángela, actrices de Verónica y Rosa.


Lo malo de Verónica: Screamers y ritmo repetitivo.


Lo feo de Verónica: El CGI de la entidad paranormal.




La cinta española merece unos tres ojos, porque la verdad, sí está entretenida, y te muestra secuencias que a cualquiera sacan de onda, pero no tiene para nada ganada esa reputación que le han construido la prensa en estos días que se distribuyó, obvio puedes terminar de verla.




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