¿Qué les pasó a los emos?

Son como cucarachas, siguen ahí pero sólo salen de noche
Si eras un adolescente en plena pubertad en 2007 probablemente fuiste un emo o al menos conocías por lo menos a 5. Si no cumples uno de de estas dos declaraciones, no tenías amigos.

A mediados de la primera década del siglo XXI se popularizó un género musical llamado emotional music y por ende su modo de vestir, pensar, actuar y ya saben, todo lo que viene con una subcultura. Los individuos que se identificaban como emos fueron un fenómeno nacional, acaparando los medios de comunicación, preocupando a sus padres y prácticamente creciéndose como victimas a las personas inmaduras y con pésima infancia a los que se les llama bravucones.



En su apogeo fueron mofados, ridiculizados, abusados, demeritados injustamente sólo por el hecho de ser diferentes (y parecer maniquís de Hot Topic) peor más de 10 años después, ya es raro ver a un emo por la calle, las bandas que solían escuchar o ya están separadas o ya no son relevantes es como si una plaga exclusiva para emos los haya matado a todos.



Aunque en nuestra mente mórbida pensemos que eso fue lo que pasó, realmente la explicación es muy sencilla: la mayoría creció, maduró y siguió con su vida.



Psicológicamente está sustentado el porqué en la adolescencia tendemos a recurrir a ciertas subculturas, o como les dicen algunas de nuestras tías, tribús urbanas, es porque a medida que crecemos vamos descubriendo quienes somos, se va forjando nuestra identidad y algunos entran en crisis u otros no saben bien dónde encajan y es ahí cuando descubren cierta subcultura que se aliena con su angustia de joven rebelde.



Aunque hay muchos más factores, este es el más importante porque a diferencia de otras subculturas, la emo es transitoria. Alguien que se identifica como otaku, gótico, punk, metalero, hippier, etc es más probable que a los 35 siga identificándose así, porque esas practicas van más allá de un sentimiento y vestimenta, teniendo extensiones en diferentes ámbitos y aparte, esas nunca tuvieron un auge tan popular y global.



En cambio con los emos, más del 90% de su comunidad sólo eran niñitos necesitados de atención que siguen modas, muy probablemente ahorita sean hipsters anti capitalistas que beben café a todas horas, porque esa es la moda, es lo que todo mundo hace. Los emos de hoy en díia son menos en cantidad y a lo mejor ya cambiaron un poco en cuanto a vestimenta y peinados, pero sigue y seguirá habiendo gente emo que se identifique con esa subcultura y los emos que tienen más de 30 años, ahora son una leyenda, porque ellos realmente se identifican con lo que en verdad es un emo.



Aquellos que aun son emo, a pesar de que ya no es una moda, son los que hace que sea un subcultura y no un fenómeno efímero perpetuado por las riendas que sólo quieren explotar el mercado, y no, no significa que no hayan madurado o que necesiten atención, esas dos cosas son asuntos separados que a veces coinciden pero no son intrínsecos. Ahora todos recordamos a los emos como algo que ya no existe, pero es sólo una manera nostálgica de recordar nuestra juventud, muchos con vergüenza por escuchar My Chemical Romance, subur fotos al metroflog y tener un fleco que parecía cortina barata, pero simplemente se están burlando de su búsqueda de identidad, aceptación y apropiación de un movimiento al que alguna vez pertenecieron y defendieron.

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