A Quiet Place: El terror en silencio

Es como Bird Box de mejor calidad, pero aquí no puedes hablar en lugar de ver
El cine de terror está viviendo una época de resurgimiento en calidad y éxito crítico y comercial, en donde varias obras logran ser genuinamente aterradoras sin la necesidad de abusar de los jump scares, además de ofrecer historias originales con guiones que exploran ideas tan descabelladas que muchos considerarían como irrealizables. Uno ejemplo perfecto para estas películas es A Quiet Place.



La película conocida en español como Un lugar en silencio es una mezcla entre ciencia ficción y terror en donde el mundo (o al menos EE.UU) fue invadido or una especie de alienígenas ciegos que poseen un oído hipersensible y matan a cualquier cosa que produzca un sonido, ambientando la trama en un lugar postapocalíptico.



Los protagonistas son la familia Abbott, conformados por Lee y su esposa Evelyn, y sus tres hijos, Reagan, Marcus y Beau. Ellos idearon un estilo de vida silencioso y lograron adaptarse ante el panorama en una casa de campo remota ubicada en Nueva York, Estados Unidos.



Regan Abbott, la hija mayor, es sorda (Millicent Simmonds, la actriz que da vida al personaje, también es sorda), elemento que el director utilizó a su favor para cambiar las percepciones auditivas dependiendo del personaje. En algunas escenas, en donde la familia camina en silencio por el bosque, se escuchan sólo los sonidos naturales de su entorno, pero todo se torna silencioso una vez que escuchamos desde el punto de vista de Regan, es decir no escuchamos nada.



Las criaturas en la cinta son agresivas y aterradoras, por lo que el más mínimo sonido producido involuntariamente, manda a la familia a un estado de terror y ansiedad por temor a alertar a las criaturas sobre su presencia. A Quiet Place sobresale entre la nueva ola de buenas películas de terror porque es demasiado silenciosa y la cautela de los personajes al hacer prácticamente todo puede llegar a ser estresante, pero también reaccionamos con incomodidad y horror cuando los aliens están cerca, por lo que el espectador está al borde del asiento de inicio a fin.



En el clímax de la película, cuando todo sale mal y la familia se ve obligada a enfrentar a los monstruos, todos los personajes sobresalen con su valentía e inteligencia, careciendo de las típicas decisiones estúpidas tan características del género, además de mostrar lo bien que estaban preparados para esa situación.

Las mujeres en esta película no fueron reducidas simplemente a un papel de damiselas en riesgo o una carga, sino que tanto Regan como su madre, Evelyn, probaron ser personajes habilidosos y fuertes, quienes descifraron la manera de vencer a las criaturas.



A Quiet Place merece todas las buenas críticas que recibió y tuvo la distinción de ser la única película de terror nominada a un Óscar en la ceremonia de 2019. Sin duda se une otras grandes obras de los últimos cinco años que están reviviendo al cine de horror y llevándolo a una nueva dirección, donde importa más la trama y atmósfera que los trucos baratos para aterrar a la gente.

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