Doomsday Clock

Idea estupenda o movida desesperada
Hay dos obras cumbres en el universo DC que ocurrieron en los años 80 y que, al día de hoy, siguen siendo muy recordadas y apreciadas por los fanáticos, no sólo de DC sino del cómic en general. Dichas obras, CRISIS EN LAS TIERRAS INFINITAS y WATCHMEN, una reescribió a toda la editorial para partir de cero y recrear a todos sus personajes con un nuevo enfoque de la época y acabar con el multiverso. Mientras que la segunda, es considerada como la mejor novela gráfica de todos los tiempos, escrita por el infame Alan Moore para expresar de una vez, que los vigilantes enmascarados, siguen siendo simples humanos.

En su momento, estas historias no tenían nada que ver una con la otra, salvo que Moore creó a sus personajes de Watchmen porque DC no le permitió usar originales justo por la misma historia de Crisis, pero el día de hoy, las cosas han cambiado.



WATCHMEN, de intocable a necesaria



El cómic Los Vigilantes, está catalogado por DC como intocable e inquebrantable, que no importa lo que ocurriera, nadie podría hacerle nada. Ningún dibujante o escritor, mucho menos algún editor. Los personajes principales o estaban muertos, retirados o sólo desaparecidos, además de tratarse de una historia que ocurría en tiempo real, pero con enmascarados que luchaban contra el crimen común, salvo el Dr. Jon Osterman, mejor conocido como el Dr. Manhattan y único en el mundo que posee superpoderes, los cuales son casi el equivalente a un dios gracias a un accidente de energía nuclear y uno de los principales protagonistas de lo que se vendría reciente en la citada obra del reloj.



La mayoría de sus héroes estaban retirados o muertos. Mientras que Manhattan se ha ido del planeta para explorar el universo, pero en su lugar, conoció y tal cual, como dios, creó el multiverso, lo que nos lleva a la premisa de DOOMSDAY CLOCK



Destrozando la historia en nombre de Ventas



Algo que se ha dicho recio y quedito, es que DC ha sentido los estragos por los efectos del Universo Cinematográfico de Marvel, su rival, pues el éxito de sus películas ha logrado atraer a muchos fanáticos nuevos a sus cómics, mientras que en DC los resultados no han sido alentadores en un considerable tiempo. Lo que ha creado la “leyenda urbana” entre muchos lectores, excolaboradores también, que DC ha tenido que recurrir a tramas cada vez más radicales para retener o atraer de vuelta a muchos fanáticos.



Eso es un tema delicado para analizar a fondo, pero no se descarta que en una movida extrema, con su historia RENACIMIENTO, se ha buscado justificar la existencia del Nuevo 52, el universo editorial actual de DC y a su vez, volver más interesante a sus cómics mientras explicaba por que el evento CONVERGENCIA tocó muchos universos, que para los personajes eran alternos, pero para nosotros eran los cómics con los que crecimos. La historia de Doomsday Clock, parte de que el universo de Watchmen era justo hasta antes de que DC decidiera unirla de lleno a su “continuidad” canónica, algo básicamente inexistente.



Sugiriendo solamente en un inicio, que las vidas de los héroes y villanos de DC, han sido reseteadas más de una vez, sea por una crisis cósmica, un villano de proporciones bíblicas o por un héroe tratando de salvar a un ser querido y alterando todo lo que se conocía, nos reencontramos con Wally West, nuevamente como un adolescente y bajo su identidad de Kid Flash y el que no estaba presente en este nuevo mundo de 52, Por lo que está buscando de forma desesperada a alguien que lo recuerde para evitar ser borrado de la historia, recurriendo a su esposa, sus amigos y aliados, así como a Batman, pues el estaba seguro que el lo recordaría, sin embargo esta travesía resulta en vano pues nadie sabe quién es él ni de donde viene.



Al no tener más tiempo y ser absorbido por la fuerza de la velocidad y a su vez, siendo desintegrado de la creación. Usa su último momento en la tierra para despedirse de Barry Allen, su tío y actual Flash, quien en el último segundo antes de morir, consigue recordarlo y jalarlo por completo a este nuevo mundo. A partir de esta situación, se desata una teoría masiva de que alguien ha manipulado todos los eventos y cambios que han ocurrido en el mundo, en la vida de todos ellos y por su puesto en el universo mismo.



DC jugó esta carta de misterio velado por meses hasta estrenar de lleno su saga Doomsday Clock y revelar al titiritero de todo este juego existencial: El Dr. Manhattan. Creador del nuevo 52 al borrar por completo toda la historia original de DC de la época de Oro y desatando una serie de universos y realidades paralelas. Al menos, hasta ahora es lo único que ha hecho.

¿Vale la pena?



Para muchos, el cómic, está narrado de una forma tan precisa y exacta de lo que fue Watchmen como lo que es DC tras tantos cambios, reinicios, reseteo, borrados y viejas premisas, que, si no es un lector veterano de esta editorial o con conocimiento mínimo de las CRISIS y de la obra de Moore, prácticamente se perderá en confusión.

¿Por qué Manhattan está haciendo lo que hace? ¿Es solo curiosidad? ¿Por qué evitó que Alan Scott se convirtiera en Linterna verde? ¿Dónde esta el Flash original, Jay Garrick? ¿Ha valido la pena en nombre de una reestructuración masiva el haber recurrido a tocar la época de oro como a Los vigilantes? ¿Por qué todo indica que Superman es la clave para salvar al universo?

La historia sigue desarrollándose en la actualidad y en palabras de muchos aficionados, es que por muy interesante que la estén desarrollando, no fue una buena movida. Pues al terminar esta saga, sea como sea que llegue el final, los cambios se habrán arreglado o terminado de destrozar lo que quedo de cada reinicio y al final, el legado de Watchmen habrá sido mancillado.

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