LA CAPA, más que el outfit del super héroe… ¿verdad?

¿Algo emblemático de un superhéroe a nivel estético de su uniforme?



Al menos en la mayoría, fue, es y tal vez siempre sea la capa. Algo simbólico para muchos personajes clásicos como Batman, Superman, héroes que desde el inicio de sus carreras los hemos visto con este complemento a la hora de impartir justicia y de la cual, nos puede resultar muy raro verlos sin una. Pero en una medida mucho más amplia que traspasa a la ficción y llega a los fanáticos infantiles que apenas cruzan el preescolar, es también muchas veces de lo primero con lo que se aprende a amar al personaje y soñar con ser un super héroe de historieta, el primer “juguete” por así decirlo y es un pedazo de tela, sea una sábana, toalla, algún retazo remendado, simplemente amarrado al cuello, para intentar sentir lo que es ser uno de los héroes que tanto admiran los niños. Tierno en verdad, lo que nos hace preguntarnos como diablos es que algo tan sencillo y humilde puede ser material para una historia de terror, traicionera y brutal, llena de maldad y venganza, sencillo, dale la premisa al hijo de Stephen King y mira cómo se divierte contándonos este horror.



De un juego inocente, a un resentimiento Vengativo.

Un día normal como cualquiera, el pequeño Erick juagaba alegremente a ser un super héroe con su hermano mayor, el villano. Erick usaba una capa que su Madre le había remendando con viejos retazos que rondaban por aquí y por allá de su casa, y esta hacia muy feliz al pequeño, pero en una de esos juegos infantiles en la que todo sale mal, el pequeño se trepo a un árbol de una altura considerable, con el afán de mostrar que podría volar si en verdad se lo proponía, por desgracia, soñar despierto puede ser muy peligroso y Erick lo descubre al caer brutalmente al suelo y de paso, fracturándose severamente. Debido a este accidente, la madre de Erick le quita su capa, su posesión más preciada y de paso, lo obliga a madurar olvidándose de sus sueños infantiles e inocentes de los super héroes. Esto tiene un impacto muy negativo en el niño, el cual crece resentido, desmotivado por algo que no debió pasar a ser algo serio. Ahora ya mayor, Erick vive desesperado, enojado y resentido con su madre, misma que lo ve como un fracasado sin oportunidades de nada. Fastidiado de que todos idolatren a su hermano, el cual es mucho mas exitoso que el en todo aspecto posible. Toda su vida no es más que un tormento de frustraciones y el resentimiento mencionado, solo va haciendo más grande. Hasta que un día, de esas casualidades que da la vida, Erick encuentra en el sótano de su casa algo que jamás creyó volver a ver, su vieja capa. La capa que para muchos sería el origen de los problemas de Erick, pero el no lo ve así, el siente que su capa en realidad fue tan victima como el y en un arrebato de nostalgia, de amor por su infancia marchita y olvidada, Erick vuelve a portar una vez mas su capa, la cual esta vez si funciona y le otorga poderes reales a Erick. Quien por fin ve la oportunidad de sobresalir en algo, algo que nadie esperaba ver que seria endemoniadamente bueno. Vengarse de su familia, asesinar, matar y hacer tanto daño posible a sus seres queridos y de paso al mundo que lo ha convertido en la porquería de ser humano que es. Por que ante todo, Erick se siente una víctima, el esta bien y es el mundo quien no lo está, dejando claro que algo en su mente no funciona del todo bien y si odiar a su familia no fuera suficiente preocupación, esto termina por asentar que Erick no era un héroe en verdad, sino uno villano.



¿Superhéroes? No, un horror diferente.



La Capa, escrito como ya se mencionó, por Joe Hill, quien cada vez está acercándose más al legado innegable de su padre, sorprende con esta historia llena de gritos de terror sin el uso exagerado de elementos clásicos del miedo sobrenatural. Aunque no es un relato original de una historieta, pues la versión original del autor, fue en un relato corto para un recopilatorio de horror llamado FANTASMAS, el cual tuvo tal éxito, que los editores y amigos de Hill, le recomendaron llevarlo mucho más lejos. Se pensó en una película o la televisión, pero dado que el escritor ya esta bastante bien establecido en los comics y el genero que mas le gusta a él, como a los fanáticos de su padre, se opto por este medio. Aunque por cuestiones de tiempo y compromiso, Hill no pudo llevarlo solo al papel, se hizo de la ayuda de su amigo y colega, Jason Ciaramella, mismo que se encargó de readaptar la esencia narrativa de Hill de una novela a una historieta, sin demeritar o bajar la calidad del material original. De hecho, La Capa, ha conseguido cosechar criticas favorables tanto en los más exigentes fanáticos de comics, como en aquellos que no son asiduos a este medio y van por lo mas convencional de la literatura universal. El comic, a momentos puede sentirse como una autentica novela de horror, aun cuando estemos viendo el arte de Zach Howard desarrollando las palabras de Hill y Jason en arte secuencial y el que también, resulta fantástico.

Pese a todo lo laureado que a sido, La Capa, no es un comic para todo público. Al abordar temas de resentimientos y un trasfondo de frustraciones personales, la lectura se vuelve un tanto densa y oscura en muchos momentos, dando el mensaje que es una obra para lectores maduros, y muy duros ya en el genero narrativo que nos presenta Hill, el cual cumple con toda la expectativa generada por esta obra. Sin duda, un material muy recomendado en todo aspecto.

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