Batman: Muerte de la familia

Las despedidas suelen ser tristes y doloras, en especial cuando se trata de separarte de personas importantes en tu vida y de las cuales también tu presencia significa algo para ellos. Por lo que nunca está de más dejar un regalo que no diga adiós, sino un hasta pronto. Y que mejor detalle para eso que arrancarte tu propio rostro y dejarlo clavado en tu “hogar”, el asilo Arkham. Justo lo que el Joker le dejo a Batman y a toda su batipandilla para que no lo extrañaran por un año y dejarlos con el temor de saber, que un día, inevitablemente volvería para hacer reír a Gótica una vez más.



No es obsesión, es devoción



La historia comienza con una serie de sucesos un tanto raros, aún para lo acostumbrado para ciudad Gótica y el departamento de policía, en unos días un tanto calmados en lo que a supercriminales se refiere, pero el río de la ciudad revirtiendo su corriente, nevadas tempranas a la temporada y lluvias tristes, el comisionado Jim Gordon afirma que todo eso eran señales de algo mucho mayor y terrible por ocurrir. Cosa que es así, pues la policía de la ciudad indagaba sobre un asunto sobre billetes de 20 dólares falsos, usualmente encontrados en barrios peligrosos. Cuando de la nada, las luces de la comandancia se apagan abruptamente y algunos policías notan la presencia de alguien más, el Joker ha vuelto a casa y se detuvo a saludar cordialmente a Jim Gordon, asegurándose que esta vez, sólo vino para hacerlo reír. Al encenderse las luces, la mayoría de los compañeros de Gordon están muertos y cuando Batman llega, se da cuenta que el Joker se ha llevado su rostro mutilado que dejo un año atrás y que se conservaba en la bodega de evidencias. La cual comienza a usar como una máscara, dándole una apariencia realmente atroz y aterradora.



A partir de aquí, comienza un demencial juego de “atrápame si puedes” entre el payaso y el murciélago, como pocas veces se ha visto. Pero lo importante, es que esta vez, Joker no sólo va tras el murciélago, sino que pretende arreglar asuntos con Jim Gordon, Nightwing, Red Robin, Robin, Batichica, Red Hood, Catwoman, Harley Quinn y por alguna extraña razón, con el mismo Alfred Pennyworth, el mayordomo y leal confidente de Batman. Tras ocupar a Batman con el intento de asesinato del alcalde de la ciudad, además de usar su toxina de la risa para hacerse cargo de la policía y asesinar gente inocente como sea posible, Joker usa una última vez a Harley Quinn para sus planes, pero al terminar su participación con él, procede a intentar matarla de forma definitiva, se las ingenia para secuestrar a todos los aliados de Batman uno por uno y torturarlos de forma física y mental, teniendo éxito en romper emocionalmente a Batgirl, desequilibrar a Red Hood y herir severamente a Nightwing y lo más desconcertante de todo, envenenar a Alfred con su toxina del miedo. Todo esto para llevar a Batman a una cena “familiar” en la misma baticueva, donde retiene a todos sus aliados atados a una silla y con los rostros vendados. Algo terrible esta por suceder ¿Por qué? Por que Joker sabe que Batman es Bruce Wayne, pero no le importa, para él, solo importa Batman y él lo necesita tanto como Batman a él mismo. Aún si para eso, debe matar a quien sea necesario.



El Hannio, el Elemento “Ha” de la tabla periódica del Joker



Cuando DC relanzó a toda la editorial con el evento NUEVO 52, hubo cambios drásticos en toda la continuidad y por supuesto, Batman no sería la excepción. Joker ya habría hecho su nueva participación para antes de esta saga y seria nuevamente “rediseñado” para beneficio y desprecio de muchos. Aunque muchos fanáticos quedaron sorprendidos con la versión de Grant Morrison “El payaso de media Noche”, esta interpretación del Joker estaba gastándose muy rápido y el furor que causo en su momento, no fue suficiente para que la editorial decidiera mantener el interés vigente en esa versión, por lo que se le asigno a Scott Snyder en el guion y a Greg Capullo para el arte, darle al Joker un nuevo aire que combinara elementos tanto del “Príncipe payaso del crimen” como “el payaso de medianoche” pero para ello, debían destruir lo que ya estaba construido desde la época de Morrison.



Hay opiniones dividas, entre quienes aplauden la frialdad del cómic y su obvio favoritismo por la manera de Snyder de narrar un cómic de modo personal, como si los personajes fueran suyos y quienes no estuvieron del todo satisfechos con esta nueva personalidad del Joker, vendida como mas desquiciado que nunca, cuando en realidad es mas de lo mismo. El hecho que la saga tuviera un final abierto, fue algo que Snyder se saco de la manga y que no agrado realmente a los jefes, quienes le dieron poco después de este evento, la oportunidad y obligación de cerrarlo en una secuela que pretendía superar lo hecho con Muerte de la Familia.

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