La Parroquia de los Huesos, cómic de polémico éxito

¿Cómo mantenerse vigente en un medio como los cómics donde reina el negocio de superhéroes de grandes editoriales? Haz un cómic con buena historia, un arte gráfico decente y si puedes, agrégale algo de controversia, esos elementos nunca fallan. Son elementos con los que muchos autores deben defenderse en el terreno independiente, el cual hoy en día está mucho más surtido y elaborado incluso que los cómics cobijados por Bugs o Mickey, aún cuando no tengan la misma proyección y presencia que estos, muchos han logrado hacer que el público lector, le de una buena hojeada a su producto. En especial cuándo se trata de tocar temas que, por una u otra razón, las grandes ya no permiten hacerlo del todo abiertamente por tratarse de algo “políticamente incorrecto”, pues a BOOM! Studios le importo poco y apadrino un cómic que ha conseguido meterse en el gusto de los lectores y de paso, causar cierta molestia en algunas secciones de la sociedad conservadora y liberal norteamericana por igual. ¿La razón? Drogas, pero no todo es lo que parece cuando lees La Parroquia de los Huesos, BONE PARISH.



Una adicción incontrolable, un vicio que se pasa de la raya



La familia Winters, oriundos de Nueva Orleans, dirigidos por la señora Grace, han comenzado a trabajar en el negocio del narcotráfico, manejando su producto entre gente de su barrio, el ala de su ciudad descuidada, tanto con compradores de la peor calaña y gente de alto nivel económico, pasando por ciudadanos comunes, lo cual les está dejando ganancias inmediatas y altas. Los hijos de Grace, dirigen las operaciones de contrabando y venta, así como de elevar los puntos de venta, mientras la hija más joven, Brigitte, es la “cocinera” y encargada de hacer la mercancía para su venta. La droga de los Winters, llamada la ceniza, ha alcanzo una popularidad inusual en toda la ciudad, su adicción es tan fuerte que hace a muchos adictos olvidar sus vicios previos a probarla y como no podría fallar, esto hace llamar la atención del gobierno y sus agencias contra el narcotráfico y a su vez, a los carteles tanto locales y foráneos que están perdiendo ganancias a un ritmo acelerado, lo que hace que todos intenten apropiarse de la formula secreta de esa extraña sustancia, la cual esconde un secreto y es el giro de la historia.



La Joven Brigitte Winters, creadora del alcaloide cotizado, es una hechicera oscura, la cual usa su conocimiento en artes oscuras para mezclar drogas con cenizas de fallecidos importantes de un modo u otro, esto une momentáneamente el alma del consumidor con el dueño de las cenizas, un artista de cine para adultos, una estrella de rock, un político importante, alguien de conocimientos para pasar un examen, alguien que quiera despedirse de un ser querido recién fallecido, saber los secretos de un amigo o enemigo muerto, cualquier muerto servirá y Brigitte sabe que los vivos no pueden resistirse a esa sensación. Lo que inevitablemente, creara una guerra entre los carteles y el gobierno contra los Winters con tal de hacerse del secreto de la formula, girando de una historia convencional de narcotráfico, a un triller de misterio y horror.



Brujería y drogas, moralmente reprobable y exitosa



De la mano del escritor Cullen Bunn, a quienes muchos conocemos gracias a los comics de Deadpool mas irreverentes y sucios, Bunn realizo esta historieta en el terreno indie bajo la excusa de “quiero que la gente lea algo que les moleste y les guste” y lo logro. En Estados Unidos, el asunto de las drogas y narcotráfico es un tema de doble moral cuando se trata de llevarlo a medios de entretenimiento sin importar la plataforma. Por un lado, hay una cantidad exagerada de series de televisión donde se vanagloria a traficantes reales y ficticios, pintándolos como héroes y sin olvidar claro, toda la subcultura popular que existe alrededor de la mafia italiana. Pero por otro, existe un numero increíble de asociaciones de familia, pertenecientes a ambos partidos, republicano y demócrata, que hacen hasta lo imposible por que este tipo de “entretenimiento” se acabe por culpa de la mala influencia en sus jóvenes. Cullen toma esto como un desafío y crea un cómic del tema, pero con el agregado de magia negra y elementos típicos de un comic de horror, haciendo uso de metáforas y alegorías para escupir en la censura y critica americana.



Irónicamente, el cómic ha sido criticado abiertamente por Marvel y DC, las cuales se podrían morder la lengua con personajes como Daredevil y toda la etapa de Frank Miller, como con Batman y su etapa como adicto a la sustancia Veneno. Esto además de que personas del mismo medio, atacan a Cullen por hacer uso de un tema tan delicado como lo son las drogas, pero todo esto no ha sido mas que publicidad gratuita y que ha ayudado mucho a las ventas de la serie. Bone Parish no pretende arrasar con el mercado, no tiene un arte que recordemos como excepcional o incluso a momentos, la propia narrativa de Cullen peca de sencilla, pero es justo la polémica de su tema la que le ha conseguido el éxito entre los lectores. A momentos un poco crítico y otros, solo un comic para pasar el rato y relajarse, Bone se esta quedando en un lugar merecido entre el gusto del público, aunque no por las razones correctas para muchos, si por merito propio de tomar un tema delicado y desarrollarlo de una forma bastante interesante y jocosa.

Tags: geek cómics