Recordando a su esposa, El lado más triste del Joker

Hablar del príncipe payaso del crimen siempre es hablar de caos, o al menos de un buen dolor de cabeza y mucho sufrimiento. El enemigo por excelencia de Batman, representante de todo lo opuesto que el murciélago protege y un agente del caos en toda su expresión. A lo largo de los años y desde su push mediático gracias a cintas como Dark Knight y la propia JOKER, el personaje ha aumentado de popularidad a un ritmo acelerado y desmesurado, con historias tanto buenas como algunas que nos quedan a deber, pero que sin duda fortalecen mucho el hit y aprecio que los lectores sienten por él.



Desde números sueltos hasta eventos masivos donde el desgraciado bufón le hace ver la suerte a Batman, la Liga de la justicia, la policía y a uno que otro villano, donde siempre quedara desorden a gran escala. Si, todos hablamos siempre de ello, de lo que puede lograr hacer con un cerillo y unos galones de gasolina y lo que es capaz de hacer si se le da el tiempo suficiente. Todos hablamos de su risa desquiciada, pero rara vez o casi nunca se habla de sus lágrimas, de un momento algo especial y casi oculto que paso desapercibido en su historia. La muerte de su esposa y el recuerdo constante del porque es como es.



Robando cámara y atención



Durante los sucesos ocurridos en la saga “El regreso de Hush”, el Edward Nygma mejor conocido como el genio criminal Acertijom estaba encerrado en la máxima prisión para delincuentes de ciudad Gótica, Black Gate, esperando algo más que su juicio, la venganza del villano Hush, quien pretende asesinarlo por haber expuesto secretos de Batman, mismos que no eran para su uso, sino como unas salvaguardas para días complicados. Temiendo por su vida y seguro que la prisión no detendría a Hush, sabiendo que Batman no podría detener o intervenir si quiera tal vez, el acertijo recurre a la única persona capaz de salvarlo o mínimo ayudarlo a escapar de su inevitable destino, aunque eso signifique que pueda lamentarlo después y en mayor medida, acude al Joker. Es aquí donde la saga de Hush y el acertijo, literalmente se nos olvida y vemos en el medio al príncipe payaso del crimen en uno de los momentos, más espectaculares de su historia, hablando de su pasado.



En una mansión a las afueras de ciudad Gótica, el Pingüino y Joker están poniéndose al día de las cosas que están sucediendo en la ciudad y de cómo el mismo payaso debe tomar el control del crimen de una vez, ya que nadie respeta el caos que hay en Gótica y no basta que cualquiera pueda tomar un arma y pelear por el dominio. Aquí lo vemos como un jefe criminal, un hombre sumamente inteligente y calculador, consiente de lo mal que está todo por culpa de sus “amigos criminales” y que algo debe corregirse.



“¡YO SOY EL ÚNICO AL QUE ESTA PU... CIUDAD TEME, EL ÚNICO AL QUE BATMAN TEME!

Pero Joker no ve sentido en ayudar a Acertijo, ya que incluso considera que se lo merece, pero no cuenta con el as bajo la manga que su viejo conocido tiene, algo que hará intervenir al payaso contra Hush y sacarlo de circulación definitivamente. Nygma le dice que sabe donde encontrar a Oliver Hammett. Un hombre que ni el mismo Acertijo sabía el por que Joker estaba tan desesperado por encontrar y matar, lo que llama la atención del pingüino, pues ese el nombre del policía corrupto que asesino cruelmente a la esposa de Joker cuando estaba embarazada. Algo que el mismo payaso desconocía hasta que Acertijo le dijo que el fue testigo involuntario y guardo ese nombre porque pensó que algún día podría usarlo contra una condena, pero que con el pasar del tiempo, se dio cuenta de la conexión entre la mujer asesinada y el payaso degenerado dedicado a enloquecer a la ciudad. Joker se las ingenia para mover al Acertijo de prisión, sacarlo de la ciudad y de paso, hacer que Hush entienda que esta ciudad es suya. Aunque al final el Joker es derrotado, se robó por completo la historia con unas cuantas paginas que narran su pasado.



“Fue hace mucho tiempo, antes de todo esto”



Fue la respuesta que el Joker le da al pingüino cuando éste le pregunta si estuvo casado, algo que sorprende a los personajes como lectores, ya que esto es una conexión directa a la novela gráfica THE KILLING JOKE y la obra por excelencia del personaje, misma donde narra parte de su vida antes de ser quien es. Esta conexión no pasa de unas cuantas paginas y el final de la saga del regreso de Hush, pero fue suficiente para quitarle toda la atención a cada suceso en el resto de la historia y opacando al mismo protagonista, así como a Batman que queda reducido a un personaje de relleno.



Vemos flashbacks muy ligeros, vemos a Joker guardar celosamente una fotografía de su esposa fallecida, como queda un pedazo de humanidad en el por saber como hubiera sido conocer a su hijo, si la vida no hubiera sido tan injusta con él, pero también lo vemos molesto y furioso por que su ciudad esta cambiando y el se esta quedando “atrás”, hay un monologo soberbio del personaje que a la fecha, sigue siendo considerado el momento cumbre de su poder sobre Batman, la policía, las leyes y reglas de la sociedad y su ciudad, la que es hermosa cuando llora, pero solo cuando llora.

Por desgracia, DC no profundizó en este tema cuando acabó la saga y con la llegada de la Crisis infinita y retcons, además de la interferencia de Jason Todd regresando de la tumba, prácticamente se olvido este momento, haciendo ver que en realidad no sucedió, al menos como lo recordaba Joker. Una verdadera pena, pero a su vez se entiende, ya que se supo que el fandom de DC no estaba del todo a gusto con la idea de saber que el lunático favorito de Batman, conservaba una pizca de humanidad, algo que contradice bastante sus historias mas increíbles. Solo fueron unos cuadros y viñetas, pero suficiente para cambiar radicalmente la idea que se tiene del Joker, además de dejar claro que cuando se lo proponen, el Príncipe Payaso del Crimen puede robarse cualquier escena, sea el o no la estrella principal.

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