Batman: Contagio, un clásico paranoico para la cuarentena

¿Qué no ha hecho Batman? Una pregunta un poco difícil de responder ya, pues la larga trayectoria del murciélago, tanto de sus series regulares como Elseworlds y en tiempos modernos, Black Label, lo han puesto en situaciones tanto fantásticas como inverosímiles, algunas de acuerdo a los tiempos en que el personaje está publicándose y de esas, algunas inspiradas en eventos o hechos que se han inspirado en sucesos reales. Bueno, en el caso de la saga que DC COMICS está reeditando en estos tiempos, estaríamos hablando de unos 11 años de diferencia, pero que se presta (tristemente) a la situación actual que vive el mundo. CONTAGION o Contagio, una serie que, en su época, pasó un poco desapercibida, ya que, al momento de editarse, el murciélago y DC en general, no pasaban por una buena racha, pues MARVEL comenzaba a resurgir de las cenizas que fueron los desastrosos 90 y estaba acaparando mucha atención. Pero con el paso del tiempo, la serie obtuvo el estatus de culto que se merece. O al menos eso creemos.

Una Batalla demasiado grande para combatirla solo y con ayuda



Todo comienza cuando, el sucesor de Batman, Jean Paul Valley, ahora conocido como Azrael, trataba de evitar la propagación de un arma biológica que fuera diseñada por sus mentores, La Orden de San Dumas, un virus de diseño humano que fue creado con el propósito de ser necesario, purgar los pecados de la humanidad y para ello, había que purgar a la misma. Habiendo un portador de este mal, el paciente cero, el cual terminara por expandir el denominado “Clench” una variante de un ébola experimental. La principal reacción a la exposición de la enfermedad, es sangrar por los ojos y de ahí, solo esperar 12 horas por el final. La plaga comienza a expandirse por toda Gotham, en un inicio afectando a los más débiles y desamparados, pero ascendiendo rápido a todos los rincones de la ciudad sin importar la clase social. Lo que desatara una histeria colectiva y un caos social, del cual no serán suficientes un par de golpes y batarangs del mejor detective del mundo.

Reuniendo a sus aliados más cercanos, Robin, Nightwing, la cazadora, el propio Azrael, al cual sólo mantiene cerca por la necesidad y origen de la plaga, su aliado policía más cercando, Jim Gordon y la que resultaría una verdadera sorpresa en ese momento, Catwoman, sumado al pánico de la ciudad, los muertos comienzan a apilarse en las calles y las guerras de pandillas y criminales por territorios no se hacen esperar, eso sin contar los golpes políticos y económicos de los que la ciudad comienza a ser blanco por parte de la clase alta de la sociedad. Pero apenas inicia la pandemia, Batman comprende, que está siendo superado y por mucho.

No hay cura, no hay un sólo objetivo que lograr y sabe que tanto el cómo sus aliados y amigos están en riesgo, lo que lo llevara a dudar y doblarse como pocas veces lo hemos visto. Teniendo uno de sus momentos más desesperados en su carrera como justiciero enmascarado, cuando su nuevo Robin cae enfermo de la misma plaga y en un movimiento insólito para salvarlo a el y a la ciudad en busca de una cura, hará un pacto con una de sus más peligrosas enemigas. Y, aun así, no hay garantía de salvarse.

Un cómic muy infravalorado en su momento, hoy un clásico oscuro



Publicado originalmente en todos los títulos relacionados a Batman de primavera de 1997, la serie estaba preparada para ser una historia que volviera a dejar a Batman y sus personajes como debía ser tras los eventos de La Caída del Murciélago y preparar lo que vendría con Cataclismo, pero al final de la misma, el resultado de las ventas habló por sí solo. No hubo una reacción fuerte por parte de los lectores, el cómic principal del murciélago seguía en ventas saludables, pero sólo por tratarse justamente del personaje insignia de DC, mientras que el resto de sus personajes de apoyo, seguían menguando mucho.

El tópico de una pandemia en ese momento, no era novedoso del todo, pero si interesante y la saga completa tenía un potencial que, para ser justos, fue muy desaprovechado. Esto debido a la multitud de personajes y títulos involucrados, algo que no justifica la debilidad de las ventas, pues DC ya sabía manejar una saga con múltiples títulos simultáneos, pero la poca o nula coordinación entre los creativos, doce autores en total, llevo a que la serie fuera un tanto, dispareja entre sí misma.

Sorpresivamente, no fue sino hasta años después y gracias a reediciones y una recopilación en formato de ABSOLUTE, esas copias que semejaban biblias o libros de la sección amarilla, por su enorme contenido de material en un solo tomo, que la serie comenzó a ser tomada en cuenta como un clásico por una nueva generación de lectores. Es verdad que no es la gran maravilla de las historietas de Batman a las que estamos acostumbrados hoy en día y que definitivamente, el tiempo se la ha acabado, pero como una historia básica y necesaria para entender las relaciones de Batman con sus aliados, con su ciudad y verlo más como un héroe que como un violento vigilante y apreciar que no siempre bastara con los puños, es bastante entretenida e interesante. Fue publicada en nuestro país en dos ocasiones y actualmente existe una versión renovada con material extra. Eso sí, la serie es bastante larga y compleja a momentos, por lo que vale la pena leerla y disfrutarla en calma.

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